domingo, 30 de julio de 2017

Invitaciones "sin niños"

A lo largo de mi vida he asistido a un sin número de eventos sociales en los que siempre ha habido un común denominador "siempre ha habido niños" 

Vengo de una familia muuuuy grande y eso implicaba que en cualquier fiesta vieras niños y niñas de todos los tamaños. 

Incluso recuerdo muy bien mis XV años, por todos lados donde voltearas había niños. Incluso a la hora del vals había niños danzando dentro y fuera de la pista y eso a nadie incomodó. 

En mi vida adulta he acudido a eventos como bodas o XV años donde no importando el rango social siempre hay un área pensada y destinada para los niños. 

He acudido a bodas fuera de la ciudad y por supuesto que los niños han sido tomados en cuenta porque obviamente al irte y dedicarle a ese evento un fin de semana pues tienes que llevar a tus chamacos y ya sea en un cuarto de consolas y juegos de mesa, en inflables  o también con cuidadores y albercas abiertas para ellos han sido eventos inolvidables. 

Pero algo pasó. El los últimos años el crecimiento social ha dado un giro en el que los bebés no tienen cabida. 

En las últimas bodas a las que me han invitado (2 para ser exacta y en provincia) me han dicho "es un evento ¡sin niños!" Y yo me pregunto ¿por que esa restricción? 

Entiendo que los niños son ruidosos, y debes contenplar un menú o una actividad para ellos pero son parte de nosotros porque nosotros también fuimos niños y al casarnos conocemos gente que tiene hijos o ¿es ahí el punto?

Quizás esas personas como obviamente NO tienen hijos los hijos de los demás les molestan. No conocen gente cercana que tenga hijos y entonces carecen de empatía en ese aspecto. 

Pero retomo que cuando fue mi primera comunión yo era niña y obvio habría muchos niños, en mis XV años yo ya era una adolescente puberta y no me incomodaron los niños (porque yo tenía 2 hermanos pequeños y muuuuchos primos) y en mi boda nunca pensé en hacerla "fuera" porque todos tendrían que irse con niños e implicaría otro gasto. 

En fin creo que las nuevas generaciones no piensan en los niños porque no los tienen cerca. No están en sus planes ni en sus familias y quizás prefieran tener "perrhijos" que un niño ruidoso. 

Yo soy de la "vieja guardia" que prefiere compartir un kilo de frijoles con un par de niños en la mesa que comer sola en el chilis o asistir a un evento donde mis hijos, sangre de mi sangre, no son requeridos y deseo que esa tendencia a tener familias de matrimonios eternos sin hijos y con perros o gatos desaparezca porque no hay mayor gloria y satisfacción que dar y compartir la vida con otro ser humano. 

¡Vivan los niños! 
¡Vivan las familias! 

Y aprovecho esta ventana para decirle a esa gente que me ha invitado o invitará a sus eventos "sin niños" mejor no lo hagan porque NO IRÉ.