El caso es que actualmente los tiempos son distintos. Ahora las mujeres tenemos derecho a elegir una profesión, a estudiar y a trabajar para ello y muchas de nosotras al convertirnos en madres buscamos o quien nos pueda ayudar con la crianza de nuestros hijos o bien hacemos algún tipo de trabajo que empate con las actividades del hogar pero, ¿eso te suena a libertad de género? Me parece que más que "libertad" es una suma de más responsabilidades, porque muchas de nosotras trabajamos fuera y dentro de casa, pero nuestras obligaciones hogareñas son exactamente las mismas.
Te levantas, levantas a tus hijos, los alistas para el colegio, haces desayunos, almuerzos, te alistas para ir con ellos y a hacer los pendientes matutinos que tengas. Después hay que asear la casa, preparar alimentos para cuando regresen de la escuela y además buscar algún momento para realizar las labores que te permitan el ingreso adicional.
Llegas con las bendiciones a casa y comienza la batalla, a pedirles que se apuren, que coman, que se cambien, que hagan las tareas y ahí también entras tú a supervisarlas. Lavas la segunda tanda de trastes y de nuevo tienes algo de tiempo para hacer alguna de tus actividades económicas, o bien, mandas correos, escribes en el blog, haces llamadas, reajustas presupuestos, haces campañas digitales, en fin lo que tengas que hacer, porque después o hay actividades con tus hijos (que implican traslado y tiempo) y luego pues bañarlos y alistarlos para merendar.
Se acuestan y sientes que ya casi terminas, pero hay que volver a lavar trastes (tercer ronda del día)y medio limpiar la casa para que cuando llegue "el amo del castillo" encuentre algo descente y no pregunte mirando a todos lados ¿qué hiciste hoy?.
En fin, cuando ya te dispones a sentarte al menos un momento, llega el señor en cuestión y al preguntarle como le ha ido en su día te dice "muy cansado" y claro, tú con la cara como la que acabas de hacer al leerme, y es que no es que dudes que su trabajo sea cansado, pero seguramente el tuyo es muchisimo más cansado, pero adivina; como en la época de mi abuelita, el señor está esperando que le calientes y le sirvas de cenar, porque viene exhausto del día tremendo que ha tenido ¿y a ti quien te sirve, quien te lava, quien te ayuda, quien te consiente? exacto ¡nadie! pero no puedes negarte, porque ese señor siente que como te provee (aunque sea la mitad) le debes algo, y él pues sólo aporta eso, un poco de dinero, que tú complementas con el que tú ganas.
Pero entonces ¿dónde está la pareja, dónde quedó la igualdad? tú sigues haciendo tus labores como ama de casa, madre de familia, esposa, compañera, amiga y amante, pero además eres escritora, community manager, vendedora o lo que sea que hagas para ayudar a la economía.
¿y él entonces por qué él no ayuda? te lo diré fríamente ¡falta de empatía y educación! seguramente o viene de una familia tradicional donde el padre era el proveedor, macho Alfa, lomo plateado, que proveeía todos los ingresos del hogar y entonces la madre lo atendía como un rey, o bien es hijo de una madre trabajadora, guerrera, luchadora, pero que no le enseñó que él también debía ayudar y pues se acostumbró a que esa pobre madre, guerrera, trabajadora y luchadora lo hiciera TODO y justo eso está esperando de ti.
¿Cómo remediarlo? pues no lo sé aún, sigo batallando con esta dinámica, y termino siendo la mamá de todos, dando ordenes al por mayor para tratar de amortiguar un poco el trabajo en casa y ese sería mi consejo, que claro, estoy poniendo en práctica esperando revertir un poco los resultados.
Yo tengo hijos e hijas y quiero que lo que se lleven de este hogar es el aprendizaje del trabajo en equipo, si bien ahora no alcanza con el ingreso de un solo padre, y ambos deben trabajar fuera para generar ingresos económicos, también ambos deben trabajar en el hogar y hacer actividades comunes y generales como lavar la ropa, los trastes, sacar la basura, o simplemente auto servirse de comer, digo por eso nadie muere.
Así que la próxima vez que te asalte la idea de seguir siendo esa madre luchona, guerrera incansable, mujer maravilla, recuerda que les estás enseñando con el ejemplo a tus hijos, de como debe funcionar una familia, y ante todo debe existir IGUALDAD. Delega, ayudate y ayudalos a comprender que una familia es el primer equipo que conocerán en su vida y si no trabajan desde ahí todos en equipo les será muy complicado hacerlo después en el trabajo o en sus propias futuras familias.
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